miércoles, 18 de noviembre de 2009

En un lugar del mundo llamado "Tomoyo Beach"



No lo puedo negar, las mejores vacaciones de mi vida fueron en la playa de mi querida Tacna, puedo asegurar al cien por ciento que no le llega a los talones a muchos balnearios de moda en el mundo y mucho menos a la tan sonada y codiciada Asia. Cómo Tomoyo Beach no hay ninguna!!!!!


Les puedo afirmar que esperábamos con muchas ansias el verano y ya sabíamos las leyes de este, no televisión, no juegos de vídeo, no a muchas cosas, eran tres meses de pura libertad y les digo que eso sí, era libertad, eras tú y el mar, no existía el teléfono, timbres y mucho menos celulares ni computadoras. Eran más o menos 15 casas en medio de la nada donde el olor a mar era único y el agua sé tenía que comprar, las poses no existían, nadie te miraba por lo que te ponías, ni la competencia de quién tiene el bikini mas "nice", nos limitábamos a jugar, chapotear en el mar horas de horas hasta salir arrugados y de cuando en vez te sacaban a gritos por no decir a golpes ya que eran las ocho de la noche y uno se seguía remojándose, tirarse en la arena, jugar a la pluma y bañarnos en Pozo Hondo era de valientes. Esperar que llegue el día del famoso concurso de castillos era desesperante, que por su puesto terminaba en gran pelea y piconería gracias a mí. Jamás me gusto perder y soy la campeona en armar el bochinche, no les podría afirmar si hasta hoy sigue el concurso pero no creo que sea igual que en esas épocas.


Ir a Mesa (donde algunos dicen que vieron Sirenas) a sacar almejas o a Llostai a sacar machas, era otra aventura… Levantarte temprano, sacar tus implementos, echarte litros de bloqueador a la cara, subirte a cualquier camioneta que haya espacio y zarpar a la aventura, porque para nosotros todo era aventura. Subir al cerro, sentarte en la cima, hablar del futuro y contemplar el mar era algo que hacíamos muy seguido y era más divertido cuando llevábamos unas chelitas y queríamos cambiar el mundo, el calentamiento global todavía ni sonaba y tampoco nos lo imaginábamos.

Lo que más nos gustaba era ir a la Boca del Rio, es una playa más grande donde veraneaba más gente y teníamos muchos amigos. Ahí era la diversión, en el pueblo, lo podríamos comparar con el boulevard de Asia pero en misio, pistas de tierra, kioscos, unas carpas donde había tiro al blanco, taca-taca (fulbito de mano), tumba latas y unos parlantes viejos donde sonaban canciones como "Rayando el sol", "Boys, boys, boys" y otras… Ahí era la juerga en el kiosco de Julio y Vilma, donde más de una contaba sus penas de amor, pedía fiado y vomitaba en ese baño que no se si se podría llamar baño, después de haber ingerido grandes raciones de cualquier licor y haber fumado una cajetilla de Marlboro. Otra de nuestras diversiones eran las fogatas y más si nos invitaban a las de "Playita" o a las "Conchitas" donde en vez de madera quemaban muebles de alguna casa "vacía", con la infaltable guitarra y repertorio de "Hombre G", "Enanitos verdes" y ron Cabo Blanco por su puesto, esas épocas en que, el estrés no se había apoderado de nosotros y las preocupaciones aun no existían. Cuando llegaban los carnavales era otro cantar, íbamos corriendo a la Boca a jugar, era una guerra entre nosotros y ellos, siempre perdíamos ya que nosotros éramos cuatro gatos y ellos un manchón, pero ni con esas nos chupábamos, ahí estábamos al pie del cañón, después de la guerra de betún que más de uno salía adolorido, porque era una masacre, llegabas a tu casa y te esperaba un kilo de detergente y una suave escobilla de ropa para que te bañes en el mar horas de horas hasta que se apiadaban de ti y te decían que subas para que te saquen lo insacable con un rico aceite "Capri", pero eso sí, te quedabas con una negra y envidiable manicure por muchos días. No voy a dejar de hablar de la fugazza de los domingos que nos parecía deliciosa, así supiera a puro kerosene, no faltaba en las casas y nos peleábamos por el último pedazo, igual que los picarones de la Valentina, que eran una bomba al hígado pero que rico que no los comíamos, los alfajores de la Santana que para ir a comprarlos, primero te persignabas rezabas un rosario completo, te armabas de valor y entrabas, era como ver al mismo diablo, tenía más de mil años, pero no te importaba, todo por comer esos mantecosos alfajores que te daba una acidez de padre y señor mío que te duraba varios días.

Llegaba el fin del verano y como no, con una linda fiesta al ritmo de Natusha, Jerry Rivera, si ellos, la del meneito y el de los unicornios o cualquier canción que estaba de moda en esa época, nada que la fiesta empezaba a la una de la mañana, bien paradas a las nueve de la noche en la puerta del Rotary esperando que lleguen todos y nada de roche cuando te recogían, tus papas entraban, algunos llamaban por micro y otros como los míos se ponían a sapear la gran fiesta la que nunca fue con la luz apagada.


Hace unos pocos años regrese, pero ya no era lo mismo, en las terrazas de las casas habían personas hablando por celular, computadoras portátiles, televisores en las casa y hasta DVD y Play!!! La chichería se apodero del pueblo, toda la magia, el feeling y la esencia de esos años se había quedado atrás, ya no había el voley de la tarde, ni nadie en la playa buscando que hacer o preparando alguna caminata hacia el río o al cerro, es mas no había nadie con un mariscador en la mano o caña de pescar tratando de buscar algún espécimen de ese mar, no era ni un ápice de lo que fue hace algunos años. Yo siempre me burlaba de mis papás cuando hablaban de sus años mozos pero es verdad, cualquier tiempo pasado fue mejor, y esos veranos jamás regresaran.

"Dedicado a todos mis amigos que crecieron conmigo y tuvieron la dicha de pasar aquellos veranos. Siempre los recuerdo con mucho cariño, fue un placer haber compartido con todos ustedes ya que hicieron posible esos momentos que siempre vamos a recordar."

miércoles, 11 de noviembre de 2009

FIERROS VS. TRAPOS




De las peores cosas que te pueden pasar y sobre todo a una mujer es que el carro se malogre, es algo aterrador, monstruoso e indescriptible, no tanto por que el pobre se malogro, si no por el gasto que te va a ocasionar, ya que nosotras las mujeres pensamos y destinamos nuestro preciado dinero en todo menos en nuestro amigo fiel, el que te lleva sin decir nada a todas partes, el incondicional el que te conoce mas que nadie, si el mismo tu pobre carro.
A mi ya hace varios años que se me soluciono la mitad del problema ya que mi novio se apiado de mí y me ahorra el sufrimiento de ir a ese lugar nada encantador que es el taller, digo que la mitad de problema ya que la otra mitad la parte del desembolso de dinero, continúa en pie, aunque no puedo negar que el siempre se compadece y me presta gran parte de lo que tenga que pagar y mas cuando se refiere al pobre auto, sus prestamos son en cuotas, cero intereses pero ahí esta, en la gran cuenta que cualquier banco estaría gustoso de tenerla ya que les puedo decir que es bien grande, pero así es el amor o así es él ya que antes de escuchar cualquier lamento por mas insignificante que sea sobre todo del pobre vehículo prefiere pagar y apuntar en ese interminable Excel, que prefiero ni verlo y el tampoco me lo muestra para que no aparezcan los llantos insoportables, aburridos y eternos del "por que se tiene que malograr el auto??" , o cualquier sea el gasto, por que eso si soy campeona en quejas.
Después de darle mi carro para que se lo lleve y yo safarme del problema lavándome las manos cual Pilatos, continuo con mi vida pero rogándole a todos los santos que no tenga que pagar mucho, por que ese es el problema y preocupación pagar por el auto, ya que es muy diferente que te digan que pagues por unos lindos zapatos, cartera o cualquier otro accesorio soñado, que por un repuesto que no lo veras jamas en tu closet. Después de unas horas te llama y te dicen "todavía no encuentran la falla, se va a quedar hasta mañana en el taller" y todo se empieza a derrumbar y te y empiezas a acordarte de todos los santos que te enseñaron alguna vez en el colegio, y por arte de magia se te viene a la mente a San Judas Tadeo, si el mismo, el de las causas difíciles, y le rezas con mucha devoción cualquier oración pero rezas y le pides casi llorando y suplicándole que te lo devuelvan rápido y sobre todo que no te saquen mucha plata que es lo mas importante, y ni quejarte del pobre carro ya que sabes que te mandaran por un tubo mas rápido que volando, y te guardas tus quejas para ti, y te lamentas en silencio y lo único que se te pasa por la mente es que no podrás comprarte lo que querías y sufres en silencio y sigues rezando todas la oraciones que algún día aprendiste en algún cursillo de religión de tu colegio provinciano y que solo te las acuerdas en estas ocasiones.
Al día siguiente después de haber rezado toda la noche como alma en el purgatorio, llamas con temor para saber si hay noticias y te dicen que el carro saldrá en la tarde y tu con miedo preguntas "cuanto salió todo?" por que es lo único que te interesa, por que ni preguntas que es lo que tenia y te dicen el exorbitante monto, que si hubiera sido para otra cosa lo pagas como si nada hubiera pasado, y antes que empiece el canto de nunca acabar te dice antes de nada "ya pon la mitad y yo la otra mitad", no se si por bueno o por librarse del llanto, pero no te interesa y sabes que no te la regala que algún día tendrás que pagarle y piensas que ese día será lejano y también sabes porque lo hace y no te molesta por que tu sabes que eres insoportable que eres campeona en lamentos, y te hacen el día con eso, te sientes feliz por que no te arrancharon todo tu billete preciado para tus gustos, y que gustos tienen las mujeres ah!!!, y como premio, por que las mujeres son campeonas para auto premiarse por cualquier cosa, para liberarte del estrés que has tenido en esos días te vas de tiendas y compras trapos y mas trapos, por que la pobrecita no tiene ni que ponerse, y llega la hora de la verdad cuando tienes que pagar y la piensas, pero en segundos y como arte de magia sacas tu tarjeta de crédito que solo la usas para esas ocasiones y dices "total, el plástico aguanta todo o no???" Pagas y sales feliz triunfante con tus compritas, por que para ti nada es suficiente hubieras querido mas pero no se pudo, y llegas y te ven con las bolsas y lo único que le queda es reírse y tu que estas a la defensiva para cualquier comentario le dices "no tenia que ponerme y además estaba todoooo en descuento ah???" Él sabe que es mentira pero tu piensas que te cree y se ríe, él sabe que no vas a cambiar, y te quiere así por que así eres, y te pregunta "a ver, muéstrame lo que compraste" y tu feliz sacas y sacas, y te dice "para eso si tienes plata no??" y te ríes y el también…. Pero que vamos a hacer, si así son las mujeres, así soy yo, compradoras, gastadoras, sin limites y sufridas para otras cosas, o me equivoco???

viernes, 6 de noviembre de 2009

DESPUES DE LA PUBLICACION….. HALAGOS O NO????



Toda la vida supe que uno tenia que hacer lo que le parece y no lo que la gente quiere ya que solo vivimos para nosotros y la vida es solo una y muy corta por cierto, si quieres comer comes si quieres bailar bailas y si te gusta el chino de la esquina te armas de valor y te mandas (digo chino por no decir gringo, cholo, negro o lo que fuese.) Esta vez no era tan fácil, tenia mucho miedo, si miedo al saber si tenia que escribir, publicar o no??? Es mas, lo de escribir era lo más fácil, ya que si escribes solo escribes, armas un archivo con el nombre que mejor te parece y lo tienes ahí, guardado esperando el sueño de los justos para cuando quieras contarle a tus nietos "bun!!!" Lo sacas y dices "miren lo que yo escribí y NUNCA publique" y quedas como una simple mortal de los millones que hay este valle de lagrimas.
Tras muchas lunas y consultas con horaculos, almohadas y demás amuletos que tengo asilados en mi habitación donde el desorden es lo que más abunda, llegue a la conclusión que si no lo hacia pasaría a la lista del montón que jamas dejaron algo en este planeta que se cae a pedazos, no importaba que sea bueno o malo ya que siempre hay para todos los gustos, lo único que tenia que hacer era publicar y de ahí que sea lo que Dios y todos los santos de las millones de estampas que voy recogiendo por la vida quieran. La decisión estaba tomada pero aun tenia mis dudas ya que ahí donde ustedes me ven soy bien maricona, pero necesitaba preguntarle a alguien que me conoce, que me mide al milímetro, que sabe como soy, así que tome el teléfono, celular o radio (como quieran llamarlo al final para mí es lo mismo) y le pregunte a mi compañero, novio, víctima o como quieran desde hace varios años, cuando termine de hablar como una ametralladora como me caracterizo me dijo "que??? Tu escribir??? Y que vas escribir???" Y seguí bombardeando con un santo discurso que era tan rápido que parecían bombas "molotov" en grandes cantidades industriales que ni yo misma si me preguntan me lo acuerdo, al final de la conversación que estoy segura que lo único que paso por su cabeza fue "escribe, publica y no me jodas mas" me dijo "mándalo a mi correo para leerlo" después de todo siempre me protege y odia que patine, no se si por no querer escuchar una eterna canción diciendo "si yo no hubiera hecho tal cosa no hubiera pasado esto" o por verdadera preocupación, las dos opciones son validas y las entiendo ya que yo no soportaría ni un minuto una sola queja mía por que se que son inaguantables, insoportables y tienen un tiempo de duración tremendamente largo y repetitivo, por que así soy, mis lamentos duran mas de lo que creen y pueden regresar como arte de magia con el mas insignificante conjuro, en el momento menos esperado regresan a seguir con la eterna canción de "si yo hubiera…."
Después de unos largos minutos los cuales parecían décadas, lustros o siglos depende de que tan exagerada eres, recibí la conformidad no sin antes decirme "tu has escrito eso???" lo cual nisiquiera me dolió ni lo sentí ya que era lo mínimo que podía esperar sabiendo que nunca nadie, ni yo misma había conocido mis dotes.
Después de encontrar el tapiz y el color que en ese momento me parecía el idóneo, mas adelante no lo sé, para mi PRIMERA PUBLICACION, si en mayúscula y con negritas, la colgué y espere con desesperación como suelo ser, desesperada, angustiada, aturdida y pensando lo peor, que alguien la lea y me diga algo y seguía esperando hasta que llego el primer comentario y el segundo y así…, no les voy a decir que fueron miles por que no es verdad aunque me hubiera gustado y si fuera vanidosa les hubiera mentido, pero sí les gusto, les agrado y hasta nadie me lo creyó y me pidieron que siga escribiendo. Serán halagos o no pero a mí me gusto y así no me hubieran halagado no me hubiera importado, por que como dije al comienzo uno hace lo que mejor le parece, ya que estamos de paso por este lugar el cual fue un día mejor que hoy y mañana quien sabe como será, o si saben????

martes, 3 de noviembre de 2009

LOS TREINTA Y UN POCO MAS …….


Siempre escuche diferentes mitos o leyendas urbanas (como dicen algunos) cuando uno llegaba a cumplir los famosos y bienvenidos 30’s. Nunca creí nada de lo que me decían, pense que solo era una forma de llamar la atención de algunas las mujeres, yo en mis veintitantos seguía pensando en mi eterna juventud, que si subías de peso y hacías dieta san se acabo, que si te amanecías en una juerga al otro día como si nada hubiera pasado y que las arrugas era solo para las viejas y demás seres, en el país de las maravillas que era el que yo vivía en ese momento solo reinaba la eterna juventud.
Con mis amigas, las entonces ventiañeras como yo, jamas se hablo de la vejez ni de arruguitas, ni de nada de esas cosas que para nosotras eran simples mitos o algo lejano, pero que estaba a la vuelta de la esquina y no nos dábamos cuenta.
Después de mucho caminar por la vida de los veinte y creyéndome la siempre joven llego el gran día, llego el momento que pase de los veinte a los treinta; todo igual sin cambios, no paso nada de nada, pense: "solo era un simple mito", ese pensamiento solo me duraría un tiempo, no se si corto o largo, pero pronto empezaron a asomar las benditas, sí benditas por no decir otra cosa, las benditas y famosas canas, fue un golpe fuerte pero todo se arreglo en un dos por tres yendo a la peluquería para que te las tapen, que hagan un milagro y las desaparezcan por arte de magia, pero siempre estarán ahí mirándote. Después de gastar unos soles en pintarse las benditas, llegas a tu casa feliz por que crees que ahí se acabo todo, pero no es así, recién empieza el gran vía crucis, ser esclava de la peluquería es lo de menos. Mientas avanzan los treintas, no lento por que avanzan mas rápido que cuando estas en los diecialgo o veintitantos, los días son mas cortos y cierras los ojos y es un año mas que se quedo atrás, en el baúl de los recuerdos, donde metes entre tantos sin sabores que tuviste en ese viejo año las arrugas, las canas y demás que no se pueden esconder, solo uno piensa en su ingenuidad que nadie pero nadie las puede ver.
Te despiertas en las mañanas y tus amigas (las arrugas y las canas) son las primeras en decirte los buenos días y piensas "me baño, me cambio, me arreglo y soy otra" después de hacer toda esa faena para tapar los añitos que llegaron sin esperarlos, sales a trabajar muy feliz creyéndote que eres aun la mas joven de todas y todo se acaba cuando pasa una ventiañera radiante y regresas a la realidad.
Llegas a trabajar y tienes mil y un correos de diferentes grupos de amigas (todas en las mismas condiciones "treintonas") para lonche, reencuentros, shower y baby shower (estos dos últimos siempre son y serán un dolor de cabeza); confirmas, quedas con una, con la otra y listo sales corriendo de la chamba que es otro dolor de cabeza y llegas a la primera reunión y empiezas a observar lentamente quien esta mas vieja, mas gorda y mas destruida. Por que así es, eres feliz consolándote con la desgracia ajena, y dices después de pasar revista "no estoy tan mal, hay peores", hasta que te bajan de tu nube cuando alguien viene y te lanza la primera estocada "estas arrugada" o "que gorda que estas" o "ya se te notan las canas" ya que esa semana no tuviste tiempo para ir a tu otra casa, a la que entras con la cabeza gacha y sales como una reina, sí a la bendita peluquería, pero así como uno la odia por que te quita tiempo y tambien el preciado y vil dinero, la adoras por que te hace la vida mas linda, y te miente y tu eres feliz por que te miente y te tapa las famosas canas que gracias a uno se han vuelto famosas; y todo se te viene abajo cuando esa mujer que la miras y esta realmente acabada te dice semejante aberración, pero uno siempre tiene la respuesta correcta y precisa para contestar, jamas te quedaras callada, todo tiene una respuesta casi inmediata y mas yo que nací para refutar hasta la mas mínima palabra, contestas y sales triunfante de la gran daga que te clavaron y te hicieron sentir por minutos miserable, fea y horrible entre tanta musa treinteañera que abunda en dicha reunión.
De regreso a mi casa mientras voy manejando y pensando en el bendito lonche, shower o lo que fuera me doy cuenta que algunas piensan igual que yo que les llego los treinta y otras las pobre se creen jóvenes y no se han dado cuenta que ya fueron, esas si están graves; y voy manejando, por que tengo que manejar muchos kilometros, y sigo pensando que sigo siendo la misma, que soy la misma y así tenga las diez mil arrugas, canas y kilitos seguiré riéndome de los mismo y digo "sigo siendo la misma jodida de siempre así tenga diez mil años, los treinta es lo mismo". Que vivan los treinta y a los cuarenta’s acá los espero.
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